
Para entender "La Alianza" hay que remontarse atrás en él tiempo. Este complejo fabril siempre ha sido testigo de todo cuanto ha sucedido en el casco histórico, creciendo y evolucionando junto a él.
Una pequeña aceña situada en la azada del Tarajal, que con el paso de los años se convirtió en molino, más tarde en fábrica de harinas y por último, en empresa harinera e hidroeléctrica.

Estos dibujos forman parte de la hipótesis desarrollada en el PFC. La aceña vieja esta siendo estudiada en la actualidad, por lo que, con los datos que hemos recabado en distintas publicaciones, nos hemos lanzado a recrear un momento puntual de este conjunto fabril de "La Alianza". Hemos intentado ser lo más serios posibles, pero cabe la posibilidad de que nos estemos alejando de la realidad. Esperamos con ansia conocer los resultados de documentación y excavación de la aceña vieja.

Situación de esa primera aceña en el conjunto.
Una ACEÑA, es un molino hidráulico cuyo motor es una rueda vertical o azuda movida por la fuerza del agua. Las aceñas se emplazaban únicamente sobre los grandes ríos, ya que disponían de un caudal de agua capaz de imprimir movimiento a la azuda.
Tras la lectura del trabajo realizado por Ricardo Córdoba de la Llave (UCO) "El proceso de difusión del molino de regolfo y la sustitución de aceñas de origen medieval en la provincia de Córdoba", sacamos las siguientes ideas:
1. Confirmamos el Genil como un río en el que se localizaban aceñas.
2. Era habitual que se instalasen molinos de rodezno en las presas de deriva de las aceñas.
3. El molino de regolfo fue una innovación de la segunda mitad del siglo XVI
4. SXVII-SXIX: Se reforman las antiguas aceñas en molinos de regolfo.

La Aceña Vieja parece encajar perfectamente en este proceso de transformación. Probablemente hubo un tiempo en el que se escuchaba el gemir de una azuda en la azada del Tarajal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario